| Toma de Posesión Presidencial |
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Con la reciente asunción del líder del Partido Nacional, Porfirio Lobo Sosa, a la Presidencia del Gobierno de Honduras, se abre un nuevo capítulo en la vida republicana de la nación, cuyos hijos ven en este corpulento hombre de 62 años, la esperanza de acceder a un mejor mañana, dejar atrás la histórica crisis política que imperó en 2009 y dar paso a un nuevo estado mental de conciliación colectiva, voluntad de trabajo y sentido patriótico que sirva de plataforma para enfocarse en los problemas estructurales que afronta la población. Cobertura especial
Redacción: Conchita Montoya, Suyapa Carías, Alejandra Paredes Fotografías: Napoleón Martínez, Claudia Sevilla, Alejandro Amador y Saúl Larios
Porfirio y
Rosa Elena
Lobo
la pareja
presidencial 2010 - 2014
a ceremonia de toma de posesión, celebrada como es tradición en el Estadio Tiburcio Carías Andino de Tegucigalpa, fue el punto de partida de la misión que el nuevo dignatario se ha comprometido a cumplir durante los próximos cuatro años, a la par de su esposa Rosa Elena Bonilla de Lobo. Este acontecimiento viene a coronar la ascendente carrera de Lobo Sosa en la política y la administración pública.
Desde 1990, representó al departamento de Olancho en el Congreso Nacional. Presidió el Comité Central del Partido Nacional en dos períodos y fungió como gerente de la hoy desaparecida Corporación Hondureña de Desarrollo Forestal (COHDEFOR), entre otros cargos. Del 2002 a 2006, asumió la presidencia del Congreso Nacional. Durante su mandato al frente del Poder Legislativo, se aprobaron leyes trascendentales, como la Ley Orgánica del Tribunal Superior de Cuentas, la Ley de Fortalecimiento Financiero del Productor Agropecuario, la Ley de Equidad Tributaria y la Ley Orgánica de la Comisión Nacional del Sida, entre otras. Fue en 2004, cuando se desempeñaba como titular del Congreso Nacional, que Lobo Sosa anunció sus intenciones presidenciales. En las elecciones generales celebradas el pasado mes de noviembre, Porfirio Lobo Sosa resultó ganador y se convirtió en el contendiente más votado de la historia democrática de Honduras. Entre sus objetivos de trabajo, el Presidente Lobo Sosa ha recalcado su interés en lograr la reconciliación nacional extendida a la comunidad internacional, la creación de un bono para 600 mil amas de casa que viven en condiciones de pobreza, la dotación de computadoras y la implementación de la enseñanza bilingüe en escuelas públicas, y el mejoramiento de los sistemas de salud y de justicia a todo nivel. Mediante la implementación de su Plan de Nación a largo plazo, pretende encaminar a Honduras por la ruta del desarrollo. Hombre del campoy la política Porfirio Lobo Sosa nació el 22 de diciembre de 1947 en el seno del hogar conformado por Porfirio Lobo López (QDDG) y Rosa Sosa de Lobo, habiendo crecido en Olancho junto con tres hermanos mayores. Sus padres, originarios de Catacamas, se habían trasladado a la ciudad de Trujillo, Colón, cuando nació “Pepe”. Obedeciendo a su padre, Lobo Sosa aprendió los quehaceres de la agricultura y la ganadería, convirtiéndose en un empresario de éxito y líder gremial en estos rubros hasta nuestros días. Sin embargo, esto no le impidió desarrollarse académicamente y saciar sus inquietudes intelectuales y políticas. Su trayectoria estudiantil inició en Juticalpa, donde cursó la primaria, graduándose años más tarde de bachiller en el Instituto San Francisco de la ciudad capital. Desde muy joven, el recién estrenado mandatario dio muestras palpables de su interés en la política y en temas sociales sensibles, mientras buscaba su propio lugar en el mundo. Fue miembro activo del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos (CODEH). A los 25 años de edad, Lobo Sosa era un dinámico líder de la juventud olanchana del Partido Nacional. Sin dejar a un lado sus inclinaciones profesionales, Lobo Sosa también asistió a una reconocida universidad de Florida, Estados Unidos, regresando con una licenciatura en Administración de Empresas. A la vez de integrarse a las actividades agrícolas asociadas al patrimonio familiar en su entrañable Olancho, por varios años Lobo Sosa impartió clases de inglés y de economía en un colegio de Juticalpa. Entre dos rosasConocido por su modo campechano, el Presidente Lobo Sosa es católico, aficionado el fútbol americano, no tiene vicios y se levanta cada mañana a practicar tae kwan do. Está casado con Rosa Elena Bonilla de Lobo, con quien ha procreado tres hijos: Ámbar, Said y Luis Fernando. La residencia de los Lobo Bonilla está ubicada en la aldea El Chimbo, Santa Lucía. Al mismo tiempo, sostiene un estrecho vínculo con sus hijos mayores. Coincidentemente, su esposa lleva el mismo nombre que su madre, quien se dedicó por completo a cuidar de él y demás hermanos, inculcándoles a la par de su esposo los valores más importantes que construyen un ciudadano de provecho: disciplina, solidaridad, estudio, trabajo e integridad. Entre los círculos sociales y periodísticos es ya común escuchar los comentarios de admiración ante el cariño mutuo y la compatibilidad que proyecta la pareja Lobo Bonilla, sobre todo desde que Lobo Sosa entró con fuerza a la contienda política. Serena, auténtica, fuerte y luchadora, la mujer que acompaña al Presidente de Honduras llega al cargo de primera dama a los 42 años de edad. Nacida un dos de febrero en Tegucigalpa, es la cuarta de seis hermanos, todos hijos de Fernando Bonilla (QDDG) y María Elena Ávila de Bonilla. Ella se siente afortunada de haber crecido en una familia donde el respeto a los demás era la regla fundamental a seguir. Secretaria ejecutiva y programadora de computación, Rosa Elena Lobo conoció al amor de su vida cuando ambos laboraban en COHDEFOR. En entrevistas a los medios de prensa, ha manifestado lo orgullosa que está de Lobo Sosa y las cualidades que vio en él desde el principio, especialmente su nobleza. Asegura gozar de muy buena comunicación como pareja, separando siempre el trabajo de la familia y permaneciendo siempre en la misma sintonía en sus puntos de vista. Abriendo puertas La sencillez, amabilidad y espíritu de trabajo de Rosa Elena de Lobo le han abierto puertas a medida que se ha venido insertando en la vida nacional en apoyo a las campañas de su esposo. Es la presidenta de la fundación “Una libra de amor”, desde la cual dirige diferentes programas de ayuda a la niñez necesitada desde hace más de ocho años, y también es vicepresidenta de Aldeas S.O.S. en Honduras. Durante la campaña presidencial, se sintió impresionada al percatarse de la apertura de la mujer hondureña con el entonces candidato “Pepe” Lobo, y aprendió más que nunca a escuchar el sentimiento de las personas que conocían en sus giras. Desde su despacho en Casa de Gobierno, pondrá a la familia como tema de trabajo prioritario en su agenda, para garantizar que tanto la mujer como sus hijos tengan buenas condiciones para crecer sanos y bien educados. Porfirio y Rosa Elena Lobo, la nueva pareja presidencial de Honduras para el período 2010-2014, asumen el honor más alto que un ciudadano puede tener en su patria, pero también un reto de inmensas proporciones en el cual requerirán de decisiones acertadas, acciones estratégicas, el apoyo de la comunidad internacional y el de todo el pueblo hondureño, que empieza un nuevo año acompañando a sus máximas autoridades con optimismo y grandes expectativas. |
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